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HOY:
Curiosidades en torno al origen de Aventuras AD
Buenas a todos! Sí, soy yo, Santiago Márquez. Si sois asiduos a este blog, es probable que mi nombre os suene por la
entrevista que Yolanda me hizo por estos lares hace algunas semanas. Pues bien, después de aquella entrevista, Yolanda me propuso abrir una sección dentro de su blog, para dar a conocer mucho mejor las aventuras conversacionales a todo el mundo. Y dado que me pareció una idea muy buena, pues por aquí estaremos ocupando su espacio virtual contándoos cosas sobre este mundillo.

Hoy vamos a hablar sobre el origen de
Aventuras AD y cómo un pediatra acaba convirtiéndose en el carcamal más querido para todos los que nos deleitamos con una buena aventura. ¿Os suena el nombre del
Viejo Archivero y de la sección
El Mundo de la Aventura de la revista
MicroHobby?
Bueno, pues esta es su historia.
Probablemente
Aventuras AD haya sido la compañía más extraña de todas las que poblaron la tan famosa llamada
Edad de Oro del Software Español. Y su puesta en marcha no pudo ser más curiosa, ya que
Andrés Samudio, cuando se presentó en las puertas de
Dinamic, no perseguía montar una empresa sino que
Dinamic publicase su juego “
La Diosa de Cozumel”. O sea, que para todos aquellos que piensen que fue “
La Aventura Original” la primera aventura que el equipo de
Aventuras AD creó, está completamente equivocado, aunque sí fue la primera que se editó bajo las órdenes de
Samudio.
Lo curioso del caso es que el mundo conversacional hispano, por aquellas fechas (finales de los 80) gozaba de una relativa buena salud, y habían aparecido algunos juegos que tuvieron una aceptación mayor de lo que podría haberse esperado, ya fuera “
Yenght”, “
Megacorp”, “
La Guerra de las Vajillas”, “
Los Pájaros de Bangkok” o el -creo que- más famoso “
Don Quijote” (de este último me gustaría saber cómo se le ocurrió a
Jorge Blecua, su autor, lo de “
leer libro” para comenzar el juego, je, je).
Todas las curiosidades que os cuento a continuación vienen explicadas con todo lujo de detalles en el libro “
Ocho Quilates” de
Jaume Estevez, libro que os recomiendo que compréis si queréis entender la historia del software de entretenimiento hispano de finales de los 80. Sirvan los párrafos siguientes como una muestra, que no una copia, puesto que este pequeño texto no puede competir con todo el capítulo creado por
Jaume y que resulta francamente divertido de leer.
Cuenta
Andrés que su afición por los juegos conversacionales lo adquirió jugando las aventuras de
Level 9 (probablemente una de las empresas más importante que hubo en esa época) y que su adaptación de la “
Colossal Cave” le motivó a hacer lo mismo pero en español. Así que, uniendo su pasión por la escritura (no en vano ahora mismo “
La Aventura Original” está novelada y “
La Diosa de Cozumel” va en camino) y el que programar aventuras conversacionales era un proceso relativamente sencillo gracias a la existencia de los parsers, que no requerían el nivel de conocimientos de programación que exigía el ensamblador,
Andrés se hizo con una copia del GAC (Graphic Adventure Creator) para Spectrum, y empezó a hacer aventuras con él.
Como os decía al principio, la primera aventura que programó fue Cozumel, aventura que tenía casi vendida a Level 9. Sin embargo, el cruce de Dinamic iba a hacer que las cosas dieran un giro inesperado al asunto, porque del intento de venderles el juego salió un acuerdo para la creación de Aventuras AD. Sello que se creó mediante la aportación de capital tanto por parte de Dinamic como de Andrés. Y es que el programa que se iba a utilizar para la creación de las aventuras y que debía permitir la creación de los juegos para diferentes plataformas, el famoso DAAD (Diseñador de Aventuras AD), costó la broma de 2,5 millones de pesetas (de finales de los 80!!!). Cifra que en más de una ocasión ha aparecido por ahí (junto al nombre de Tim Gilberts, programador del PAW y del DAAD) y que supondría a la larga, un lastre al que la compañía no podría hacer frente con los volúmenes de ventas que generó con sus juegos. Para entender lo que esta cifra significaba, hay que ponerla en contraste con el capital inicial con el que AD empezó a funcionar que era de 10 millones de pesetas.
Las aventuras que programó AD salieron en todas las plataformas de la época, tanto de 8 como de 16 bits (incluso en PC, salieron para las tarjetas gráficas CGA, EGA y VGA). Vamos, que ríete tú ahora cuando hablamos de sacar juegos para Android e iOS, el problema de la portabilidad entre máquinas viene de antiguo.
Primero apareció “
La Aventura Original”, luego el “
Jabato” (adquiriendo los derechos del comic de Víctor Mora) y a continuación “
La Diosa de Cozumel” (o sea que la primera aventura acabó, al final, siendo publicada la tercera). A la que siguieron el resto de títulos de la empresa, en total durante un periodo de unos tres años (del 89 al 92)
Aventuras AD publicó 7 títulos.
Y aunque la idea era que
AD sacara títulos freelances, también en el libro “Ocho Quilates” nos explican el motivo por el cual no llegó a suceder. Y es que
Andrés era muy suyo en esto de coger aventuras de fuera. “
Espejos” fue una de esas aventuras que no llegó a ver la luz por este motivo, a pesar de ser un gran juego. A partir de ahí, comenzó el declive de
AD y los varapalos de la crítica; algunos muy merecidos, como fue el caso de “
La Aventura Espacial” -la mayor ida de olla que se ha programado nunca-; y otros menos, como las malas críticas cosechadas con “
Chichen Itza” -un juego que a mí personalmente me parece más que aceptable y mejor que “
Los Templos Sagrados”, pero para gustos los colores, señores-.
A la par que se dedicaba a la creación de juegos,
Andrés escribía en varias revistas del sector, “
Microhobby”, “
Micromanía” y “
Megaocio”. Y es en la primera en donde aparece un personaje que a pesar de ser un cascarrabias y vivir aislado en su castillo, si no hubiera sido por él, no habríamos sido capaces de resolver muchos de los enigmas que las aventuras ponían delante de nuestras narices, estamos hablando de
El Viejo Archivero.
Gracias a sus artículos en Microhobby muchos de nosotros conocimos el mundo del rol y de las aventuras, y aquí hay que decir que Andrés fue un auténtico pionero, yo incluso me atrevería a decir que si el trabajo de Community Manager hubiera existido en aquella época, estoy convencido que Andrés habría sido de los que hubiese creado escuela, todo ello con el increíble valor añadido que tuvo esta aportación a la difusión del género de la aventura en nuestro país.
Finalmente los gastos del mantenimiento del equipo, las bajas ventas de las aventuras y el lento ritmo de producción del equipo hicieron que
Aventuras AD acabase desapareciendo del panorama del software español. Juegos como “
Cristobal Colón”, “
En lo Profundo”, “
Miguel Hernández” o “
Evolución” nunca llegaron a ver la luz del sol. La puntilla llegó de la mano de las aventuras gráficas de Lucas y Sierra, y el
Viejo Archivero acabó retirado en los Cárpatos durante más de dos décadas, pero nunca desapareció de nuestros corazones.
CONTINUARÁ...